Entre cinco idiomas—y las ganas de seguir sumando alguno más—se mueve por el mundo con curiosidad y la sensación de que siempre hay algo nuevo por descubrir. Lleva la montaña dentro: serena, firme, imposible de dejar atrás.

Se nota en cómo observa, en los silencios entre momentos. Le atraen los lugares, las personas y las historias que aún no se han contado, guiado por esa intuición de que algo importante está siempre a punto de suceder. Como actor, confía en el timing—en escena, en cámara y en la vida—donde las energías se encuentran justo cuando deben… ojalá con un sentido del humor que sabe aparecer en el momento justo.